En las afueras de Córdoba, una casa de campo fue comprada con la intención de convertirse en el punto de encuentro de una familia numerosa en los meses de verano. Y así, es como comenzó la historia de una reforma.
En primer lugar, y como suele ser habitual, los propietarios decidieron empezar con la reforma del baño y de la cocina. Concretamente, se llevaron a cabo dos servicios distintos: proyecto de reforma (baño) y asesoramiento de distribución (cocina).
El objetivo fundamental del diseño fue mejorar la distribución y traer al siglo XXI al único baño de la casa. Para ello, se eliminó el bidet, se sustituyó la bañera por un plato de ducha plano y se reubicó el lavabo. Además, de esta manera conseguimos alinear todos los elementos y optimizar las instalaciones de agua. En cuento a los materiales, se sugirió la colocación de baldosas en forma de espiga (tipo mármol) en el suelo y la pared principal de la zona de la ducha, consiguiendo así un efecto de elongación del espacio. Y para las paredes restantes, unas baldosas de gran formato en color gris.
La Carlota, Córdoba. 2020


